Toca el corazĂłn
¿Qué deseas saber? ¿Qué deseo que sepas?
NecesitarĂas saber varias cosas, pero no son pretextos. Aunque sepas que no es un libro de amor, aunque veas sus versos tallados en mi corazĂłn, sigue sin ser un libro de amor.
Entonces, ¿qué es?
PodrĂa contarte tanto, tanto de lo que no has escuchado. Dibujarte palabras de mi pensamiento, o mostrarte que las palabras llevan un nombre que no conozco por completo.
No es un libro de amor, sin embargo buscamos más páginas, sin embargo sentimos el calor de la ausencia. El latido de lo que me pidió el alma al escuchar tu nombre. Y aun asà no me atrevo a escribir un libro de amor.
Aunque pase sus páginas, aunque conozca su nombre, que las letras tiemblen de mi impulso. Que los punto y final anuncien más capĂtulos.
Porque el amor se dice sin miedo, pero nuestras palabras le cambian el nombre. Nuestras palabras lo envuelven entre las frases, aunque suene en silencios.
Que a veces sea mejor no decir nada solo es una excusa para no anunciar sus versos.
¿Si no es un libro de amor, qué es lo que lo sigue escribiendo? En sus versos, en sus párrafos.
Solo hay que hacer una pausa, porque si lees con el alma te das cuenta de lo simple de aquella complejidad.